Lourdes: Camino de Amor y de Esperanza
2008-06-25
Es 15 de Mayo de 2008, son las 5 de la mañana y suena el despertador. Aunque apenas he dormido, me levanto y me dispongo a prepararme para mi esperado viaje en el que me reencontraré con mi Virgen.
Hoy para algunos será un dÃa cualquiera, un dÃa más en sus vidas, pero para mà no, ya que nuevamente un año más tengo una cita con unos enfermos que llenos de ilusión iniciarán su peregrinación hacia el Santuario de Lourdes, en Francia.
Este año de 2008 será para mà un año muy especial. De un lado, porque con él se cumplen 28 años que peregrino con los enfermos, y de otro, porque que celebraremos el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen a Bernardette.
También es un año muy emotivo para mà porque celebramos las Bodas de Oro de mi Hospitalidad, que lleva 50 años peregrinando con enfermos a Lourdes con todo el fervor y el entusiasmo posible.

¡Cuántos momentos preciosos e intensos, cuántas vivencias maravillosas, cuántos buenos y malos ratos pasados, cuántas lágrimas derramadas, cuánto regocijo y júbilo para que los enfermos sean felices!, y con ello lograr que puedan asumir su enfermedad y disminuir su dolor, para que puedan ser felices, y con su felicidad lograr la nuestra... Por todo lo que he vivido junto a mi equipo y contigo, que ha sido maravilloso, debo de darte las gracias a ti, Madre.
La primera vez que peregriné a Lourdes, era una enferma más, y al llegar y ver tanta enfermedad y tanto dolor, sentà que era egoÃsta porque ¿qué era lo mÃo ante tanto Cristo viviente?. Desde ese instante algo sentà dentro de mi corazón y le dije a esa Madre de la Gruta: “Madre, mientras tú quieras me tendrás junto a ti todos los años de mi vida”, y por ello, nuevamente estoy aquÃ.
Tengo tantas vivencias de mis 28 años peregrinando para estar junto a ti Madre, y todas tan significativas y emotivas… que necesitarÃa demasiado papel y horas para poder transmitir todo lo vivido en este maravilloso Camino de Amor y Esperanza que es Lourdes.
Una de las vivencias más hermosas para mis amigos y amigas y especialmente para mà que recuerdo de este año 2008, es el haber podido realizar todos juntos la visita de los lugares donde vivió Bernardette, y ganar el jubileo reviviendo su pobreza y sencillez, su bautismo, su 11 Comunión… con razón la Virgen la escogió a ella y le dijo que fuera a beber a la fuente y a lavarse en ella.
En esa agua que limpia, que quita la sed y que sana, y que nos hace ser más generosos y menos egoÃstas al pensar en el enfermo antes que en nosotros mismos.
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