DECÃLOGO PARA LAS VACACIONES
2008-07-04
- Vive la naturaleza. En la playa, en la montaña, en la serranÃa, descubre la presencia de Dios. Alábale por haberla hecho tan hermosa.
- Vive tu nombre y condición de cristiano. No te avergüences en verano de ser cristiano. FalsearÃas tu identidad.
- Vive el domingo. En vacaciones, el domingo sigue siendo el dÃa del Señor y Dios no se va de vacaciones. Acude a la EucaristÃa dominical. Tienes además más tiempo libre.
- Vive la familia. Dialoga, juega, goza con ellos sin prisas. Reza con tu familia. Asiste al templo también con ellos.
- Vive la vida. La vida es el gran don de Dios. No hagas peligrar tu propia vida y evita riesgos en la vida de los demás.
- Vive la amista. Desde la escucha, la confianza, la ayuda, el diálogo, el enriquecimiento y el respeto a la dignidad sagrada de las demás personas.
- Vive la justicia. No esperes que todo te lo den hecho. Otros trabajan para que tú tengas vacaciones Ellos también tienen sus derechos. Respétales y respeta sus bienes.
- Vive la verdad. Evita la hipocresÃa, la mentira, la crÃtica, la presunción engañosa e interesada o la ociosa vanagloria.
- Vive la limpieza de corazón. Supera la codicia, el egoÃsmo y el hedonismo. Vacación no equivale a permisividad.
- Vive la solidaridad. No lo quieras todo para ti. Piensa en quienes no tienen vacaciones, porque ni siquiera tienen el pan de cada dÃa. La caridad tampoco se toma vacaciones.














