HASTA LA CUMBRE
Pablo Domínguez, Editorial San Pablo. Madrid 2009. 188 págs.
Obra póstuma del sacerdote Pablo Domínguez que recoge los últimos ejercicios espirituales que predicó a la Comunidad cisterciense de Tulebras, apenas horas antes de su muerte.Recientemente se ha estrenado una película sobre su vida: La última cima. Si quiere saber más en www.laultimacima.com.
EUGENESIA y EUTANASIA.
La conjura contra la vidaGuillermo Buhigas. Editorial SEKOTIA, Madrid 2010. 430 págs.
En este libro, tras hacer un sintético análisis de las principales manifestaciones que a lo largo de la historia promovieron la Eugenesia y la Eutanasia, Buhigas muestra las ideologías e instituciones que subyacen y promueven lo que S.S. Juan Pablo II definió en su Encíclica Evangelium vitae como “La conjura contra la vida”, principal fuente de inspiración para el autor.
COMETAS EN EL CIELO
Khaled Hosseini DIBESA. Madrid 2009. 282 págs.
La novela narra la vida de dos niños afganos -Amir y Hassan- y construye una impresionante historia de encuentro-desencuentro, amistad-tración, en la que destaca un hilo conductor que enhebra el libro: el arrepentimiento del protagonista con su culmen en un último capítulo conmovedor: una cometa es la causa de su culpa y la llave de su salvación.
REFLEXIONES SOBRE LOS SALMOS
C.S.Lewis. Colección Planeta Testimonio. Madrid 2009. 200 págs.
Ésta no es una obra erudita”, dice Lewis para quitar miedos al lector. El famoso autor de las crónicas de Narnia, filósofo y filólogo, no pretende un estudio profundo y técnico sobre los salmos bíblicos.El autor penetra en el significado íntimo de estos textos inspirados, en su dimensión poética, pero sobre todo en su condición existencial, buscando actualizar su significado para el hombre de hoy. Y lo consigue.
Santo Tomás de Aquino.
205 págs. Chesterton. Ed. Homolegens, Madrid, 2009
No espere el lector una “vida de santo” tradicional, cargada de datos y anécdotas. Chesterton va más allá, rastreando la presencia de Dios, que explica la huella que éstos han dejado en la Historia. Y es que Dios, Señor de los tiempos, responde siempre a los interrogantes, crisis y cambios de cada época suscitando santos.





























