Di贸cesis de Getafe

Bienvenidos a la di贸cesis m谩s joven de Europa

S谩bado, 04 Febrero 2012 Santos: Andr茅s Corsino y Fileas, Remberto, Filo, Gilberto, Aventino, obispos; Di贸scoro y Teodoro, Eutiquio, Aquilino, G茅mino, Gelasio, Magno, Donato, Isidoro, Jos茅 de Leonisa, Ver贸nica, confesores; Juan Brito, m谩rtir; Juana de Valois, reina.

Reflexi贸n

La Virgen Mar铆a, mujer d贸cil al Esp铆ritu.

Estimados hermanos en Cristo.

Hemos acudido en esta tarde a conocer y experimentar la plenitud del misterio de Cristo que ha sido unido a la Virgen Mar铆a.

Al gozo de Cristo, los cristianos en este a帽o unimos un motivo de particular alegr铆a; la Virgen Mar铆a, la Madre del Redentor, patrona no s贸lo de la ciudad de Getafe y de su partido judicial desde 1955, en este a帽o ha sido proclamada por el santo padre, el papa Juan Pablo II patrona de la Di贸cesis de Getafe, que fue constitu铆da en 1991 y que abarca todas las poblaciones del sur de la Provincia de Madrid. El rescrito del al Congragaci贸n del culto divino, con fecha del 24 de febrero de 1998 , nos presenta el t铆tulo bajo el cual ha de ser invocada la Beata Virgen Mar铆a: 鈥淣uestra Se帽ora de los Angeles鈥 Patronam apud Deum Dioecesis Xetafensis (patrona ante Dios de la Di贸cesis de Getafe).

Remit茅ndono a la leyenda se nos dice que la imagen de Mar铆a en estas tierras fue peregrina a Parla y a la ciudad de Getafe, pero volv铆a inexplicablemente, de nuevo, a lo alto del Cerro. Es esta imagen 鈥渟ecuestrada鈥 milagrosamente la que pone en la correcta direcci贸n nuestros ojos y nuestro esp铆ritu; no invita a hacer llegar la mirada a lo alto junto a los 谩ngeles, recordamos hoy. La Virgen de los Angeles ejerce su patronazgo ante Dios, (apud Deum) nos dice el documento romano, all铆 donde Cristo reina, all铆 donde la imagen y los velos desaparecen, donde est谩 en la gloria del Padre, all铆 donde la fe y la esperanza desaparecen, all铆 donde solo queda el Amor o la comunicaci贸n gozosa de la Trinidad.

Un hecho ejemplar puede corrobarar este 鈥渟ecuestro鈥 a la que la imagen es sometida. Los signos son como una flecha que apunta a otro lugar y nuestra mirada ha de ser dirigida hacia aquel otro t茅rmino que lo signos indican o la imagen representa. All谩 por el a帽o 1793 a trav茅s del oidor del Arzobispo de Toledo, se indic贸 a los mayordomos, que se abstuvieran de colocar la imagen debajo de una especie de tienda de campa帽a, por estar re帽ido con la seriedad del culto lit煤rgico. Se indicaban fuese colocada en un dosel.

Para explicar este hecho quisiera recurrir a los Hechos de los Ap贸stoles (7, 49-53) el primer martir, Esteban, dice a sus ejecutores que la Tienda del Encuentro ya no es necesaria, nig煤n templo o lugar puede ser llenado con la gloria de Dios, tampoco es necesario que el hombre haga sacrificios indignos ni haga de la salvaci贸n un negocio; s贸lo es necesaria la visi贸n de Cristo, en la gloria del Padre, este es motivo pleno de alegr铆a y de fiesta.

La Escritura dice, -el cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; 鈥 vosotros hombres testaduros 鈥 os hab茅is resistido al Esp铆ritu Santo 鈥 Al oir esto -dice-, se recom铆an de rabia en su coraz贸n y rechinaban los dientes contra 茅l. Pero Esteban, lleno del Esp铆ritu Santo, mirando fijamente al cielo, vio la gloria de Dios y a Jes煤s de pie a la derecha de Dios, y exclam贸: Veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre de pie a la derecha de Dios.

El culto a la Virgen Mar铆a est谩 unido a la imagen que venera la Iglesia de Getafe, bajo la advocaci贸n de la Virgen de la 脕ngeles. Seg煤n las cr贸nicas escritas hacia el a帽o 1610, fue mandada esculpir por el p谩rroco de la Magdalena, actual catedral de la di贸ceis, D.Eugenio Xim茅nez. Sin embargo la venerable tradici贸n popular nos reafirma que fue hallada en lo alto del Cerro por unos pastores, al modo de aquellas im谩genes que no fueron hechas por mano humana. Esta imagen de la tierra, en su dosel, es estrado de los pies de la gloria de Dios; nos invita a transcender nuestra mirada, a mirar a lo alto, 鈥渆l trono de Dios鈥.

La Declaraci贸n del concilio oriental de Nicea II, en el a帽o 787, dice 鈥淐uanto m谩s se mire a las im谩genes, aquellos que las contemplen se ver谩n impulsados, cada vez m谩s, a recordar los modelos originales, a dirigirse hacia ellos, y a venerarlos con respeto鈥. Hoy tambi茅n, para el pueblo cristiano que contempla a la Virgen Mar铆a en su escabel o templete sabe, cuando la mira, que es la hermosa Virgen del Cerro o de lo alto, la Virgen de los 脕ngeles, el modelo del origen, la que est谩 junto a su Hijo, el icono de la gloria de Dios.

La devoci贸n de estas gentes, del sur en la provicia de Madrid, que miran a la Virgen Mar铆a con devoci贸n est谩n invitadas constantemente a elevar sus pensamientos y sus sentimientos al Hijo de las entra帽as de la Virgen Mar铆a. 鈥淗ermanos, el Se帽or 鈥渋lumine los ojos de vuestro coraz贸n para que comprend谩is cu谩l es la esperanza a la que os llama, cu谩l es la riqueza de gloria que da en herencia a los santos鈥 (Ef . 1,18),

Sin embargo 驴qu茅 significa ver la gloria de Dios? 驴qu茅 tenemos que hacer?. La Virgen Mar铆a se pregunta 驴C贸mo sera esto?; Mar铆a Magdalena andaba inquieta pues no sab铆a d贸nde hab铆an puesto a su Se帽or. Los Ap贸stoles so帽aban que Jes煤s iba a restaurar la soberan铆a de Israel y, sin embargo, lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quit贸 de la vista. San Esteban mientras ve铆a la gloria de Dios estaba dando testimonio de Cristo, estaba entregando su vida bajo un muro de piedras arrojadizas. Muchos de nosotros estar铆amos tentados a esperar todo de Dios, inm贸viles, como s铆 no tuvieramos que hacer otra cosa, dejando que el curso de los acontecimientos introduzcan hechos en los cuales nada tendr铆amos qu茅 hacer.

Mar铆a es Reina de los Angeles, est谩 por encima de todo principado u potestad; c贸mo dice la oraci贸n, celebramos 鈥渓a inmensa misericordia de tu Hijo鈥. La Virgen Mar铆a est谩 junto a su Hijo en la gloria, nos pide 鈥渟er testigos de esto鈥, de la visi贸n que colma nuestras vidas. Como a la Virgen Mar铆a, el Se帽or, solicita nuestra colaboraci贸n imprescindible. Mar铆a, a la que hoy alabamos, est谩 llena de gracia y del Esp铆ritu santificador por ello es el modelo que hace crecer el Evangelio en la propia vida y en nuestros ambientes.

En este a帽o estamos invitados por Juan Pablo II, en preparaci贸n del tercer milenio de nuestra redenci贸n a ser hombres y mujeres que tengan la luz de la fe, que sean d贸ciles al Esp铆ritu como la Virgen Mar铆a ante los nuevos tiempos con una esperanza operativa; dice el papa en la Tertio Millenio Adveniente

TM 48. Mar铆a, que concibi贸 al Verbo encarnado por obra del Esp铆ritu Santo y se dej贸 guiar despu茅s en toda su existencia por su acci贸n interior, ser谩 contemplada e imitada a lo largo de este a帽o sobre todo como la mujer d贸cil a la voz del Esp铆ritu, mujer del silencio y de la escucha, mujer de esperanza, que supo acoger como Abrah谩n la voluntad de Dios &laqno;esperando contra toda esperanza禄 (Rom 4,18). Ella ha llevado a su plena expresi贸n el anhelo de los pobres de Yav茅, y resplandece como modelo para quienes se f铆an con todo el coraz贸n de las promesas de Dios.

Mar铆a es la mujer, a la que no se le ahorran sufrimientos ante el secuestro de la imagen o del cuerpo de su Hijo, sin embargo inspirada por el Esp铆ritu guardaba 鈥渢odas estas cosas en su coraz贸n鈥. Su vida fue un aut茅ntico peregrinaje de la fe.

Ireneo de Lyon nos dice que 鈥渓a gloria de Dios es el hombre viviente鈥. Cuando la piedad se hace 铆ntima en el ser humano, es entonces cuando encuentra su propia dignidad, su propia significaci贸n a la luz de la gloria de Dios en medio de los acontecimientos y en relaci贸n con sus hermanos. Cuando una persona sabe acoger la gloria de Dios en su vida sabe ascender y superar los niveles de aton铆a espiritual y de falta de visi贸n a los cuales nuestro tiempo nos tiene acostumbrados.

La fe, tiene que ver con nuestra vida, con nuestro mundo, con la vida de cada d铆a. Desde la docilidad al Esp铆ritu la fe es iluminadora, nos hace introducir la gloria de Dios en los acontecimientos que muchos d铆as parece que sobrepasan en su absurdidad y enfrentamiento. Si somos d贸ciles al Esp铆ritu, como Mar铆a, encontraremos aquellas perspectivas de altura por las cuales nuestra realidad y nuestro tiempo podr谩n ser reconvertidos en una nueva era. Nuestros hermanos, en esta di贸ceis, esperan de nosotros que estemos cargados de la experiencia inigualable del Dios de Jes煤s, del gozo 铆ntimo y del testimonio evang茅lico. 鈥淟a gloria de Dios es que el hombre viva鈥

Concluimos estas palabras con una oraci贸n de alabanza a la Virgen Mar铆a, a la que pedimos unais vuestros corazones. Est谩 entresacada del Ave Verum.

Dios te salve, Reina del cielo, llena de la divina gracia. Oh Mar铆a. Dios te salve, Puerta del cielo a quien los 谩ngeles alaban. Oh Mar铆a. Dios te salve, t谩lamo de Dios, mirra, incienso y b谩lsamo. O Mar铆a. Dios te salve, Esposa de la sabidur铆a, que nos restauras a la gracia. Oh Mar铆a. Dios te salve, fuente de la santidad, origen de la pureza, morada de la honestidad. Oh Mar铆a. Blanca flor de lirio, col贸canos a la diestra de tu bondadoso Hijo. Oh Mar铆a.

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