Desde el 18 al 25 de enero de 2026, la diócesis se une a la Iglesia universal para celebrar la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, un tiempo privilegiado de encuentro fraterno entre los cristianos de las distintas confesiones. Esta iniciativa ecuménica responde al deseo de Jesús «que todos sean uno» y recuerda que la unidad de los cristianos no es solo un objetivo humano, sino un don que se recibe del Espíritu Santo y que se construye en la caridad, el respeto y la verdad.
El lema de este año, «Un solo Espíritu, una sola esperanza» (cf. Ef 4,4), invita a redescubrir aquello que une a todos los bautizados: la acción del Espíritu Santo y la esperanza común a la que han sido llamados los discípulos de Cristo. La Semana de Oración se presenta así como una oportunidad para renovar el compromiso con el diálogo, sanar heridas del pasado y ofrecer al mundo un testimonio más creíble del Evangelio.
Para la delegada diocesana de Ecumenismo, María Jesús Hernando, esta Semana tiene un profundo significado: «celebrarla supone sentirse íntimamente unidos a todos los cristianos del mundo que, en estos días, estamos orando de una forma especial por la unidad», afirma. Se trata, además, de «un momento privilegiado para fortalecer la unidad mediante la oración, el diálogo y la cooperación en obras comunes, demostrando a nuestra sociedad que, si todos estamos unidos a Cristo, podremos transformar nuestras relaciones y hacernos testigos de su amor reconciliador».
Este año ha sido la Iglesia de Armenia la que se ha ocupado de preparar los materiales y «se ha elegido a esta Iglesia de Armenia porque en esta nación está arraigado uno de los testimonios más antiguos de la fe en Jesucristo».
Asimismo, «Armenia fue la primera nación que proclamó oficialmente el cristianismo como religión del Estado en el año 301, gracias a la misión evangelizadora de san Gregorio el Iluminador».
Diversidad cristiana en la diócesis
En el territorio diocesano conviven distintas iglesias y comunidades cristianas, entre las que se encuentran la Iglesia Ortodoxa Rumana, la Iglesia Española Reformada Episcopal (Comunión Anglicana), la Iglesia Evangélica Española, la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Constantinopla, la Iglesia de Filadelfia, así como diversas iglesias evangélicas y pentecostales.
Hernando señala que la relación de la diócesis con ellas es, en general, cercana y fraterna: «durante el año, además de esta Semana de Oración, nos felicitamos las fiestas cristianas más importantes y celebramos algunos encuentros juntos». A ello se suma la cesión de espacios diocesanos para la celebración del culto de algunas comunidades cristianas. No obstante, reconoce que «todavía nos falta una mayor relación con algunas iglesias evangélicas minoritarias, porque algunas de ellas no están a favor del ecumenismo».
Caminos para avanzar en la unidad
Entre los retos pendientes, María Jesús Hernando señala la importancia de un mayor conocimiento mutuo. «Sería fundamental saber dónde se encuentran ubicadas muchas de estas iglesias en nuestra diócesis, y para ello es importante la colaboración de los fieles», subraya, animando a comunicar esta información a la Delegación de Ecumenismo para poder establecer contacto con sus pastores y «ver cómo podemos ayudarnos mutuamente».
Celebraciones ecuménicas en la diócesis
La celebración central de la Semana tendrá lugar el sábado 24 de enero, a las 19:00 horas, en la parroquia Santa Maravillas de Jesús, en Getafe, y estará presidida por el obispo Mons. Ginés García Beltrán, acompañado por representantes de las distintas Iglesias y Comunidades cristianas.
Además, se celebrarán otros encuentros ecuménicos:
- Miércoles 21 de enero, a las 20:30 h, en la parroquia San José Obrero, en Móstoles.
- Jueves 22 de enero, a las 19:30 h, en la parroquia San Saturnino, en Alcorcón.
Un testimonio necesario en un mundo dividido
El lema de este año, «Un solo Espíritu, una sola esperanza» remarca, ante una sociedad cada vez más polarizada, el papel de los cristianos: «lo primero que debemos hacer es ser un testimonio de unidad en Jesucristo y un reflejo del amor que Dios nos tiene a todos». Y añade: «estamos llamados a hacer resplandecer la luz de Dios en un mundo marcado por la división, promoviendo la reconciliación y la comunión».
El ecumenismo afronta hoy el desafío del testimonio común y del compromiso con la justicia, la paz y la dignidad humana. «Para trabajar por la paz a nivel internacional, hemos de comenzar desde nuestras pequeñas comunidades locales», señala.
Otros encuentros a lo largo del año
Más allá de esta Semana, la diócesis impulsa el ecumenismo durante todo el año, especialmente a través del Foro Pentecostés, en el que representantes de diversas Iglesias se reúnen mensualmente para reflexionar sobre los fundamentos del ecumenismo y sobre cuestiones sociales actuales. «Este año estamos reflexionando sobre cómo cada Iglesia cristiana acoge y acompaña a los emigrantes», explica Hernando. Estos encuentros también sirven para preparar juntos tiempos litúrgicos como la Navidad, la Cuaresma o Pentecostés.