Del 19 al 25 de enero, la parroquia Nuestra Señora del Pilar, en Valdemoro, acoge la visita pastoral del obispo de la diócesis de Getafe, Mons. Ginés García Beltrán, acompañado por el obispo auxiliar, Mons. José María Avendaño.
La visita pastoral se inaugurará el lunes 19 de enero, con la celebración de la Eucaristía a las 19:30 horas, en la que estarán acompañados por el párroco, Jorge Revuelta.
«Como párroco vivo este momento con muchísimas ganas, con mucha ilusión», explica Revuelta.
«Espero del obispo que tenga un conocimiento real de las muchas realidades que conforman la vida pastoral de esta parroquia, de los carismas y grupos que formamos esta parroquia», añade.
Una intensa semana de encuentros y convivencia
A lo largo de estos días, los obispos compartirán la vida de la parroquia a través de encuentros con los distintos grupos de pastoral y con numerosos fieles. El lunes, comenzarán los primeros encuentros con la comunidad parroquial y sus consejos. El martes, la visita se centrará especialmente en el ámbito educativo y en el encuentro con niños, jóvenes y familias vinculadas a la iniciación cristiana. El miércoles, los obispos dedicarán un tiempo especial a la acción caritativa, reuniéndose con voluntarios y personas acompañadas por Cáritas parroquial, así como con comunidades y movimientos presentes en la parroquia.
El jueves y viernes, la visita continuará con la presencia de los obispos en centros educativos y sociales del entorno, además de encuentros con distintos grupos de espiritualidad, liturgia, pastoral familiar y juvenil. El sábado, la visita pastoral pondrá el acento en la cercanía a los enfermos, a las personas con necesidades especiales y en un encuentro abierto con toda la comunidad parroquial.

La visita pastoral se clausurará el domingo 25 de enero, con la celebración de la Eucaristía estacional a las 12:30 horas, presidida por el obispo diocesano y en la que participará toda la comunidad parroquial.
«Esta visita para la comunidad parroquial va a suponer un contacto que no han tenido nunca», subraya el párroco. « Es una gran oportunidad de tener en sus grupos, en sus celebraciones, en sus momentos de encuentro, la presencia de los obispos, dialogar con ellos, poder hablar, poder contarles cuál es la situación de los miembros de cada carisma, de cada grupo que conformamos la parroquia».
«Va a ser una ocasión de un encuentro que va a dejar huella evidentemente para bien», concluye Revuelta.