Decenas de fieles han participado en la celebración con motivo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que este año lleva por lema «Un solo espíritu, Una sola esperanza».
Junto a las principales confesiones cristianas, se ha rezado por la unidad especialmente.
«Vuestra presencia es un signo precioso de que el Espíritu Santo sigue orando a nosotros, impulsándonos a caminar», dijo al saludar a los presentes.
Refiriéndose a los 1.700 años del Concilio de Nicea que se celebró en 2025, recordó que «volvemos a una de las raíces en el siglo IV» en la que «la Iglesia confesó sobre que Dios verdadero de Dios verdadero se hizo verdaderamente hombre, semejante a nosotros. Nicea no pertenece a una sola tradición cristiana, es patrimonio de todos».
El obispo de la diócesis dibujó la realidad de la sociedad contemporánea, inmersa en «un mundo que cambia rápidamente, donde muchas personas ya no encuentran sentido en el lenguaje». Sin embargo, «el Espíritu nos impulsa y este camino lo hacemos mejor todos juntos. Un solo Espíritu, una sola fe…»
Sin embargo, «hay un lenguaje que todos entienden: el lenguaje de la unidad y de la caridad. Cuando nos ven unidos, cuando colaboramos, cuando nos respetamos, cuando servimos juntos, cuando evitamos la crítica fácil o la desconfianza, entonces nuestro anuncio se vuelve creíble. El mundo no necesita vernos competir, sino cooperar; no necesita vernos dividirnos, sino reconciliarnos; no necesita discursos vacíos, sino testimonios vivos«

En este sentido, añadió que «Él es nuestra paz, Él es nuestra vida, Él es nuestro amor» e invitó a pedir derribar los muros que nos separan, así como «que el Señor nos renueve la fe, nos fortalezca en la esperanza y nos impulse en la actividad que el Señor nos conceda cada día».
«Cuando oramos por la unidad de los cristianos, no pedimos algo imposible, ni algo que dependa solo de nuestras fuerzas. Pedimos un don del Espíritu. Pedimos que Él derribe los muros que aún nos separan. Pedimos que cure las heridas del pasado. Pedimos que nos haga instrumentos de reconciliación».