En el marco de la fiesta de San Francisco de Sales (24 de enero), patrono de los periodistas y escritores, Yago de la Cierva, una de las voces más reconocidas en el ámbito de la comunicación dentro de la Iglesia, ha reflexionado en ‘El Espejo ‘ de la diócesis en COPE sobre la manera de informar y comunicar la fe en un tiempo marcado por la inmediatez, las redes sociales y los nuevos lenguajes.
Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela y doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra, Yago de la Cierva ha desarrollado toda su trayectoria profesional en el campo del periodismo, la comunicación institucional y la docencia universitaria.
Es fundador y primer director de Rome Reports, formó parte del equipo organizador de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011 y en la actualidad ha sido propuesto para formar parte el equipo que organizará la posible visita del Papa León XIV a España.
Al referirse a San Francisco de Sales como modelo para los comunicadores de hoy, Yago de la Cierva destaca dos rasgos que considera fundamentales y plenamente vigentes: «aprender a razonar y hacerlo con caridad». Subraya que la fe cristiana es razonable y que el comunicador está llamado a explicar con claridad y serenidad las razones que sostienen el mensaje de la Iglesia, sin miedo al diálogo con el mundo. Pero recuerda también que la verdad «solo llega cuando se transmite desde el respeto y el amor a las personas».
En esta línea, insiste en que la Iglesia no comunica para imponer, sino para atraer. «La Iglesia acerca por atracción, no por fuerza ni por proselitismo», señala, en sintonía con el pensamiento del santo patrono de los periodistas. Por eso, afirma que la presencia de un católico en cualquier ámbito comunicativo —en los medios, en las redes sociales o en la vida cotidiana— debería ser «como un bálsamo de paz», capaz de generar confianza y abrir espacios de encuentro.
San Francisco de Sales usaría las redes para evangelizar
Sobre el uso de las redes sociales, recuerda que San Francisco de Sales supo emplear todos los medios de su tiempo para evangelizar y que hoy también haría uso de estas herramientas, entendidas como espacios de relación. Al mismo tiempo, advierte del riesgo de dejarse arrastrar por la confrontación y la exageración emocional que a menudo dominan el entorno digital. «No es solo una cuestión de espíritu cristiano, sino también de buena educación», afirma, apelando a la necesidad de virtudes que ayuden a poner límites y a comunicarse con respeto.
En relación con la inteligencia artificial y su impacto en el periodismo, Yago de la Cierva considera que puede ser una ayuda valiosa si se utiliza con criterio y formación previa. «Cuanta más inteligencia artificial utilicemos, más inteligencia humana vamos a necesitar», explica, destacando la importancia de una sólida formación en humanidades, ética y cultura para saber discernir, contrastar y comunicar con responsabilidad.

Finalmente, dirige un mensaje a los jóvenes periodistas y comunicadores que desean vivir su profesión como una vocación de servicio. Les anima a cuidar la profesionalidad y la honestidad, recordando que el verdadero patrimonio del periodista es su trayectoria. «Nuestro capital es nuestro historial», afirma, subrayando la importancia de no sacrificar la verdad por la inmediatez, de ser prudentes en lo que se publica y de reconocer los errores cuando se producen.