La diócesis de Getafe, a través de la Vicaría Episcopal para la Pastoral Caritativa y Social, continúa el desarrollo de la Escuela de Pastoral de la Salud, que tras su inauguración el pasado mes de noviembre, pone en marcha ahora su segundo ciclo de conferencias.
La Escuela está dirigida a agentes de pastoral, personal sanitario y todas aquellas personas implicadas en el acompañamiento de la enfermedad y el sufrimiento. Nace con la finalidad de ofrecer un espacio estable de formación integral, encuentro y acompañamiento, que ayude a fortalecer y unificar la acción pastoral en el mundo de la salud.
«La Pastoral de la Salud ha tenido muchos cambios, pero la formación de los agentes ha sido una preocupación constante», explica la hermana Elisa Manzano, Hija de la Caridad y una de las impulsoras del proyecto. En este sentido, subraya que la Iglesia «nos recuerda la necesidad de que este servicio no sea fruto de la improvisación, sino de la formación, el discernimiento y el acompañamiento permanente».
Según señala la religiosa, el objetivo es ofrecer un itinerario que combine «conocimientos, habilidades, actitudes y valores» para «desempeñar con eficacia y coherencia la Pastoral de la Salud».
La creación de la Escuela responde «a una necesidad concreta que es un clamor tanto de la Iglesia como de las comunidades», ya que han sido los propios grupos de profesionales y agentes sanitarios quienes han solicitado una formación específica y continuada.
Conferencias para una atención integral
Este segundo ciclo de conferencias se celebrará en el Obispado de Getafe (calle Averroes, 9), a las 18:00 horas, y constará de tres sesiones que abordan temas de actualidad:
- 2 de febrero de 2026: Espiritualidad y atención espiritual al final de la vida.
- 9 de febrero de 2026: ¿Quién decís que soy Yo?
- 13 de febrero de 2026: Principios de Bioética.
Con la continuidad de esta Escuela, la diócesis reafirma su compromiso con la formación de los agentes de pastoral sanitaria y con una «atención integral a la persona enferma, que tenga en cuenta su dimensión humana, espiritual y social».