La Catedral Santa María Magdalena de Getafe acogerá el próximo domingo 8 de febrero, a las 12:30 horas, la presentación de la nueva Campaña de Manos Unidas contra el Hambre, que este año lleva por lema ‘Declara la Guerra al Hambre’. El acto, presidido por el obispo auxiliar José María Avendaño, contará con la participación del nuevo delegado de Manos Unidas en Getafe, Pedro Deleyto, junto a los voluntarios de la delegación diocesana.
Durante el encuentro se darán a conocer los proyectos de cooperación al desarrollo que la Delegación de Manos Unidas Getafe, junto a las parroquias de la diócesis, financiará a lo largo de este año. Iniciativas que se desarrollarán en Brasil, Senegal y Palestina, y que tienen como eje común la promoción de la dignidad humana, el acceso a derechos básicos y el acompañamiento a comunidades especialmente vulnerables.
El lema de la campaña, ‘Declara la Guerra al Hambre’, interpela directamente a la sociedad y a los creyentes. Para el delegado se trata de una llamada clara al compromiso: «la guerra y el hambre son dos palabras que van siempre de la mano», afirma. Deleyto subraya la urgencia de tomar partido frente a una realidad que afecta a millones de personas.
En este sentido, recuerda que «la guerra contra el hambre no se gana con pocas manos», apelando a la implicación de toda la comunidad diocesana y al deseo «de implicar a los más jóvenes», uno de los retos de la nueva etapa de Manos Unidas.
Brasil: autonomía económica y justicia social para mujeres y jóvenes rurales
Uno de los proyectos apoyados se desarrollará en el Sertão de Bahía (Brasil), en comunidades afrobrasileñas de Campo Alegre de Lourdes y Pilão Arcado, zonas gravemente afectadas por la sequía y la pobreza estructural. La Comisión Pastoral de la Tierra de Juazeiro, con el apoyo de Manos Unidas, impulsará durante 12 meses una intervención dirigida a 390 personas, centrada en el fortalecimiento de prácticas agroecológicas, la creación de circuitos de comercialización y el refuerzo de la Red Mujer para la defensa de los derechos femeninos.
El proyecto, con un importe de 51.930 euros, busca promover la autonomía económica y social de mujeres y jóvenes, reconociendo su papel esencial en la seguridad alimentaria y el sostenimiento de las familias.
Senegal: educación y promoción joven y femenina en un entorno de extrema vulnerabilidad
En Senegal, la ayuda se destinará al barrio de Sam Sam, en Pikine, a las afueras de Dakar. Allí, la Asociación Education Solidaire y la Congregación de los Escolapios desarrollarán un proyecto educativo que contempla la construcción de la planta baja de un edificio escolar, con aulas de primaria, sala de profesores y comedor escolar.

Esta iniciativa beneficiará directamente a 340 alumnos, garantizando su acceso a la educación y a una alimentación adecuada, y ofrecerá además formación en emprendimiento y promoción femenina a 200 mujeres de la comunidad. El proyecto tendrá una duración de 12 meses y un presupuesto de 60.000 euros, contando con la implicación directa de la población local.
Palestina: apoyo a madres de niños con discapacidad
El tercer proyecto se desarrollará en Cisjordania y Jerusalén Este, de la mano del Jerusalem Princess Basma Centre, institución que trabaja desde 1964 en la atención a personas con discapacidad. La iniciativa ofrecerá apoyo psicosocial y formación a madres de niños con discapacidad, afectadas por el estigma social, la escasez de servicios y el impacto de la situación política y del conflicto reciente.
Durante seis meses, el programa beneficiará a 130 personas, proporcionando acompañamiento especializado y recursos para mejorar la calidad de vida de las familias. El importe del proyecto asciende a 40.986 euros, con una aportación mayoritaria de Manos Unidas y la colaboración del socio local.
Sensibilización, voluntariado y financiación solidaria
Más allá de la financiación, Manos Unidas insiste en la importancia de la sensibilización. «Nuestra principal tarea es concienciar, especialmente a los católicos, porque somos una organización católica que camina de la mano de la Iglesia», explica Deleyto.
Los proyectos se sostienen gracias a las aportaciones de socios y donantes, al trabajo de los voluntarios, a donativos de empresas y a iniciativas solidarias impulsadas en la diócesis. Entre ellas, destaca el concierto de góspel que se celebrará el próximo viernes 13 de febrero en el Colegio de los Padres Escolapios de Getafe, así como las tradicionales cenas del hambre de este viernes, Día del Ayuno Voluntario, mercadillos solidarios y otras acciones parroquiales.
La delegación cuenta además con una red de productos solidarios, muchos de ellos elaborados en países empobrecidos o diseñados por personas conocidas. En este sentido, el delegado recuerda que el actual embajador de Manos Unidas es el cocinero Pepe Rodríguez, quien ha reinterpretado refranes populares con mensajes de concienciación, como «Pan con pan, comida de muchos».
Por último, la Delegación de Manos Unidas en Getafe imparte, a lo largo de todo el año, en colegios e institutos del territorio diocesano, charlas de sensibilización y de información, en las que da a conocer los proyectos y la labor solidaria de esta organización en países en vías de desarrollo, reclamando el compromiso de los más jóvenes con actos concretos.
Un compromiso diocesano con los más vulnerables
La presentación de la campaña será también una ocasión para renovar el compromiso solidario de la diócesis con los pueblos más empobrecidos y para agradecer el trabajo constante de voluntarios, parroquias y donantes. Toda la información sobre la campaña y los proyectos puede consultarse en la web de Manos Unidas, donde cada delegación cuenta con su propio espacio.
Pedro Deleyto concluye con una invitación clara y directa a todos los fieles y oyentes: «Seamos cristianos: declaremos la guerra al hambre», una llamada a vivir la fe desde el compromiso concreto con los más vulnerables.