El Papa Francisco convocó para 2025 el Jubileo de la Esperanza como un tiempo para redescubrir la fe viva, la solidaridad y la cercanía con los más vulnerables. En nuestra diócesis ha sido «un tiempo de renovación y de gracia», como ha señalado el obispo Ginés García Beltrán a lo largo de este año.
La clausura del Año Jubilar tendrá lugar el 28 de diciembre, a las 12:30 horas, en la Catedral Santa María Magdalena, con la asistencia de laicos, sacerdotes y religiosos. Han sido miles las personas que han acudido a los templos jubilares, y otras tantas han viajado a Roma para celebrarlo, primero con el Papa Francisco y después con el Papa León XIV.
Manuel Vargas, vicario episcopal para el Cerro, explica: «Estos meses hemos recibido más de 35.000 peregrinos de dentro y fuera de España; un verdadero torrente de gracia: una Iglesia viva, que peregrina al Corazón de Cristo para renovar su fe y volver al mundo fortalecida en la esperanza».
Gozo y sufrimiento unidos en esperanza en el Cerro
Delegaciones, parroquias y grupos se han sumado a la celebración en la Basílica del Sagrado Corazón. Cándida Ramones, Hija de la Caridad, participó en el Jubileo de los Enfermos: «Me ha aportado muchas gracias y me ha ayudado a profundizar y revisar cómo vivo, comparto y soy testigo de esperanza en el lugar en el que el Señor me ha colocado y encomendado como misión».

Hasta este templo jubilar también se acercaron el matrimonio mostoleño formado por Jorge Rodríguez y Nuria Muñoz: «Preparamos el corazón para recibir el amor de Dios y salimos al encuentro de Jesucristo que nos esperaba con los brazos abiertos».
Los fieles del arciprestazgo de Navalcarnero vivieron una peregrinación intensa hasta el Cerro. Tania Gómez cuenta: «Vivir la peregrinación de la Esperanza ha sido un antes y un después en mi vida espiritual. Desde el primer momento sentí que no iba sola». Durante la procesión pidió por la curación de su hijo y sintió que Dios la perdonaba y la abrazaba.
La Catedral abrió sus puertas a los peregrinos
Desde que el obispo abrió la Puerta Santa el 29 de diciembre de 2024, la Seo ha permanecido abierta para acoger peregrinos de toda la diócesis.
El entonces párroco de la Catedral, Enrique Roldán, señala que los fieles «han podido encontrar, en este templo y en nuestra acogida, el amor del Señor que viene a sanarles a través de su Iglesia».
La Catedral ha sido «testigo de cómo actúa la misericordia de Dios en tanta gente que le busca, que acude a este templo buscando el abrazo de Jesucristo para empezar de nuevo». Entre quienes acudieron estaban ‘los dolientes’ y voluntarios de Pastoral del Duelo, que celebraron la Misa Jubilar. Purificación Roca recuerda: «Me pareció una maravillosa acción de gracias a Dios, llena de luz, de alegría y de esperanza». Añade que, el Jubileo fortaleció su fe y «la unión matrimonial en el trabajo de acompañamiento a las personas que sufren el duelo por la muerte de un ser querido».
Roma, la ciudad de la eterna esperanza
Algunos fieles viajaron a Roma para vivir el Jubileo como extensión de su experiencia diocesana. Nuria Aceves desde Parla relata: «Entrar por la Puerta Santa fue uno de los momentos más especiales, dejar atrás mi pecado y mirar hacia adelante con esperanza en la misericordia de Dios».
Gema Colomo, compartió el Jubileo con su parroquia de Navalcarnero y destacó la unión familiar, y una experiencia que «nos permitió ver, una vez más, la grandeza del Señor en cada momento».
El matrimonio Martín López, que vivió el Jubileo de Familias, destaca: «Fue un auténtico regalo del cielo cruzar juntos cuatro Puertas Santas… Quedará grabado a fuego en nuestra retina y en nuestro corazón. Nuestros hijos ya lo han nombrado ‘el viaje de nuestra vida’».

Desde Móstoles viajaron Sofía y Polo, amigas que participaron en el Jubileo de la Juventud junto al Papa León y miles de jóvenes del mundo. Sofía confiesa: «Volví a casa sabiendo lo que significa un Jubileo: una invitación a abrir el corazón y caminar más cerca de Dios».
Polo añade: «La peregrinación a Tor Vergata fue el final de nuestro camino. Caminar juntos, hablar, cantar, compartir silencios… sentí una unidad y una alegría que simplemente se reciben».
Puedes seguir en directo la clausura del Jubileo en el siguiente vídeo: