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El obispo de Getafe, D. Ginés García Beltrán, participó el pasado 7 de abril en el Congreso de Pastoral Misionera celebrado en el Colegio San José (Villafranca de los Barros, Badajoz) y que reunió a unas 400 personas de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz.
D. Ginés pronunció la ponencia central titulada ‘La pastoral misionera, un reto para la Iglesia de hoy’ y afirmó que la Iglesia debe llevar a cabo un renovado compromiso de evangelización, según las necesidades de la persona de hoy en los nuevos escenarios culturales.
“La Iglesia se encuentra con escenarios nuevos y desconocidos, unos cambios a muchos niveles: los culturales, marcados por una profunda secularización que ha entrado en la vida de los cristianos y en la de nuestras comunidades, y que está generando un estilo de vida hedonista y materialista; el gran fenómeno migratorio, los medios de comunicación, la economía, la investigación científica y técnica, y la política”, señaló D. Ginés.
Además, el obispo de Getafe se preguntó cómo hay que afrontar estos nuevos escenarios. Una primera reacción, dijo, es “el desconcierto. Luego vienen el miedo y la turbación, que nos llevan al pesimismo. Éste nos tienta a huir, viviendo en la añoranza, como profetas de calamidades, o a paralizarnos refugiados en el ‘siempre se ha hecho así’”.

 

Dificultades para una iglesia misionera
El prelado getafense destacó dos tipos de dificultades para una Iglesia misionera: unas que vienen de fuera y otras que vienen de dentro. Entre las primeras, citó “una economía que excluye, que, en lugar de servir, esclaviza”; la inequidad, que genera violencia; los ataques a la libertad de la Iglesia; el fundamentalismo de cualquier tipo, y el culto a lo superficial.
Respecto a las dificultades que vienen de dentro, señaló que “son las más duras de asimilar”. Entre ellas, citó la falta de pasión evangelizadora, el activismo, el pesimismo y “la mundanidad espiritual, en palabras del Papa”.

Reformar la Iglesia
En relación a las reformas de la Iglesia, D. Ginés destacó que “no hay una buena reforma si no hay una vuelta al Evangelio. La reforma empieza por la reforma personal”.
Según el obispo de Getafe, luego hay que cambiar estructuras que ya no nos sirven, “buscar unas basadas en el Evangelio”, e ir a las esencias, porque el ambiente en el que creció la fe en otros momentos ya no existe.
En este sentido, animó a una Iglesia con corazón de Madre, abierta, en salida, dispuesta a acoger y a sanar heridas, y se preguntó si nuestras parroquias son hogares.
D. Ginés abogó por “una Iglesia herida antes que enferma, “en salida aunque haya peligros”, sin encerrarse nunca en sí misma, como un “hospital de campaña”, ideas defendidas por el papa Francisco en reiteradas ocasiones.

Una Iglesia en estado de misión
El obispo de Getafe finalizó su intervención aportando una serie de “pistas” para conseguir “una Iglesia en estado de misión”. Entre ellas, hacer una primera evangelización, una catequesis en clave catecumenal, suscitar experiencia de Dios, ser conscientes de que la caridad es el valor de la cercanía, y acompañar y ayudar a discernir.
 
Presentaciones de experiencias y talleres
Tras la ponencia central de este Congreso de Pastoral Misionera, se presentaron seis experiencias evangelizadoras que se llevan a cabo en la Archidiócesis de Mérida-Badajoz: la de Acción Católica, un proyecto desarrollado por Cáritas en Mérida, las misiones populares de los Redentoristas en Mérida, la Delegación Episcopal para los Medios de Comunicación Social, la de Cursillos de Cristiandad y la del Movimiento de Profesionales Cristianos.
Ya por la tarde, los participantes se repartieron en ocho talleres, con los que finalizó el congreso.
Cuatro de ellos fueron preparados por la Delegación Episcopal para la Pastoral Familiar: ‘La transmisión de la fe en la familia’, ‘La preparación al sacramento del matrimonio’, ‘El sufrimiento por la enfermedad en la familia’ y ‘El sufrimiento por la pobreza y la marginación en la familia’.
Otros tres talleres fueron dirigidos por la Delegación de Pastoral Juvenil: ‘Jóvenes y enseñanza’, ‘Los jóvenes en el pueblo y la ciudad’ y ‘Los jóvenes en la parroquia, en el tiempo libre y en las redes sociales’.
El último de los talleres fue organizado de forma conjunta por ambas delegaciones, y lleva por título ‘La familia y los jóvenes’.

 

 

 

 

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