tortosaweb

La Diócesis se congregó un año más en Tortosa (Tarragona) para culminar el verano con una gran familia de familias (400 personas) cuidada por el padre Rafael de Tomás y por un gran grupo de monitores.
Los adultos también fueron atendidos por un experimentado equipo: tres obispos, nueve sacerdotes y dos seminaristas, quienes ayudaron a los esposos a profundizar hoy en su fe.
Una de las familias que estuvo en Tortosa fue la Castro Vila, que ha querido compartir su testimonio:

 

“Este ha sido para nuestra familia el primer año de convivencia en Tortosa.
La verdad es que, si bien el impulsor principal -qué duda cabe- ha sido el Señor, lo cierto es que se ha servido de la insistencia de nuestra hija mayor, Henar, de 13 años, que después de 3 años pidiéndolo, ha conseguido que este año lo viéramos claro y modificáramos los planes para coincidir unos días juntos en Tortosa.
Nuestra trayectoria personal y como familia ha sido descubrir y hacer, poquito a poco, vida la Palabra de Dios y posiblemente Tortosa es una manifestación del sentido de  Iglesia.
Emociona ver el esfuerzo de tantas personas para que pueda hacerse realidad. Los coordinadores con los niños a cuestas y disponibles en todo momento; los sacerdotes y seminaristas siempre dispuestos a escuchar y atender; los monitores con toda su juventud, comprometidos y generosos y tantas personas que, en la retaguardia, colaboran.
Ha sido una gran experiencia en muchos sentidos. Primero, familiar porque como familia es fundamental enseñar a nuestros hijos a querer y participar en la Iglesia, y construir  para ellos cimientos fuertes y sólidos que les ayuden a crecer en la fe. Como pareja porque nos ayuda a mirarnos o, al menos intentarlo, con los ojos de Cristo y, por último, también ha sido una experiencia personal, porque afianza, peldaño a peldaño, nuestra alianza con Dios.
Comenzamos este Tortosa con familias amigas muy queridas que han sido fundamentales en este peregrinar hasta Tortosa. Salimos de Tortosa con la conciencia de que la Iglesia es nuestra casa.
Un abrazo enorme para todos".

centenario3