El obispo auxiliar, Mons. José María Avendaño, presidió el lunes 9 de febrero la Eucaristía de apertura de la visita pastoral en la parroquia Santiago Apóstol de Valdemoro. Con ella daba inicio una semana de encuentros que tanto el obispo Mons. Ginés García Beltrán, como el auxiliar, mantendrán con los distintos grupos de pastoral, familias y comunidades, con el objetivo de acompañar y fortalecer la vida de la parroquia.
En su homilía, Mons. Avendaño resaltó la importancia de vivir este tiempo como un «tiempo de gracia» y de cercanía: «el pastor quiere estar cerca de vosotros, quiere conoceros. El buen pastor conoce a sus ovejas, y las ovejas lo conocen». Destacó que la visita pastoral permite conocer de cerca la vida de la comunidad, compartir su fe y acompañar su camino espiritual.
El auxiliar invitó a los fieles a experimentar la presencia de Dios en la eucaristía y en la vida diaria: «esta tarde nos abraza, nos sostiene, nos conforta. Señor, estamos a gusto aquí contigo, en tu mansión. Señor, porque sin ti nada podemos y sin ti nada vamos a emprender».
Recordó también la importancia de la acción pastoral de la parroquia: «cuando salgamos de la misa, llevaremos a Cristo dentro. Y con quienes nos relacionemos y nos vean, que digan, esta mujer, este hombre… lleva a Dios en su corazón, en su vida, en sus palabras, en sus testimonios, en sus obras».
La fe en la parroquia y fuera de ella
Mons. Avendaño dedicó un momento especial a los catequistas y a los niños, subrayando la riqueza de la formación cristiana en la parroquia: «veinticuatro niños y niñas, ocho en cada año. ¡Qué tesoro! ¡Qué grandeza! Ahí están anunciándoles lo más grande que es Jesucristo. Ahí están anunciando la verdadera felicidad».
El obispo también reflexionó sobre la confianza en Dios como pilar de la vida cristiana: «tenemos fe, tenemos confianza en Ti, pero en ocasiones la vida se complica. Ayúdanos. Aumenta nuestra fe». Y subrayó que la fe no se limita a las celebraciones, sino que debe vivirse con cercanía a los demás: «estemos cerca del Señor y cerca de la gente».
Durante la homilía, el auxiliar insistió en que la visita pastoral no es solo un recorrido físico, sino un encuentro con la comunidad y sus realidades: «estamos aquí para escucharos y compartir la vida, la fe. Al celebrar la eucaristía, la confesión, al estar en la parroquia, en el templo, y en los lugares que vamos a visitar estos días. Empresas, colegios, el cementerio… lugares donde está la Iglesia».
El obispo hizo hincapié en que la vida cristiana requiere coherencia y testimonio: «que cuando nos vean, digan, esta mujer, este hombre, esta religiosa, este sacerdote… huele a Dios, lleva a Dios en su corazón, en su vida, en sus palabras, en sus testimonios, en sus obras».
Finalmente, Mons. Avendaño pidió la intercesión del apóstol Santiago y de la Virgen María para que la comunidad crezca en fe y caridad.