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05/02/2024. El obispo de Getafe, D. Ginés García Beltrán, presidió el pasado viernes 2 de febrero una eucaristía en la Catedral Santa María Magdalena para celebrar la Jornada Mundial de la Vida Consagrada.

El prelado estuvo acompañado, entre otros, por el vicario episcopal para la Vida Consagrada, Ramón García-Saavedra; el presidente de Confer diocesana, José Miguel Sopeña, más de una treintena de sacerdotes y unos doscientos religiosos de las distintas congregaciones que hay en la Diócesis.

La procesión de las candelas desde el pórtico hasta el altar dio inicio a una emotiva y concurrida celebración.

D. Ginés en su homilía, además de agradecer a todos los consagrados su numerosa presencia quiso recordar el significado de la fiesta: “hoy celebramos con gozo, con alegría, desde que fuera instituida por el Papa San Juan Pablo II, la jornada de la vida consagrada en este 2 de febrero, festividad de la presentación del Señor en el templo. Este día es un día de especial consagración. La consagración de Jesucristo, el hijo de Dios hecho hombre, al Padre, cumpliendo la ley establecida por Moisés: ‘todo varón, primogénito, será consagrado al Señor’”.

Además, señaló cómo José y María al cumplir con el precepto de la ley de Moisés se encontraron con algo inesperado y “lo que era un precepto de la ley se va a convertir en un encuentro, en el encuentro de Jesús con el pueblo santo de Dios”. 

El obispo invitó a los religiosos a recordar cómo fue ese encuentro con Cristo y a “volver al primer amor, para no dejar que el peso de la vida, el peso de las dificultades, el peso de nuestros propios problemas eclesiales o congregacionales, nos afecten”.

También quiso compartir el ejemplo de San Simeón y Santa Ana, figuras presentes en el Evangelio: “Simeón escuchó la voz del Espíritu Santo en su corazón, y por eso esa mañana se fue al templo y allí reconoce al Mesías en el Niño Jesús, en el Niño que llevaban José y María”.

“¡Qué importante, queridos hermanos es que, en la Iglesia, en vuestras familias consagradas, en vuestra experiencia de vida consagrada, también para toda la Iglesia, escuchemos la voz del Espíritu Santo!” insistió. 

En cuanto a Santa Ana “es la mujer que va cada día al templo con la esperanza de ver al Mesías sin esperar nada más. Y finalmente se encuentra con el Mesías. Encuentra el rostro de Dios en nuestra carne y dice el evangelista que Ana se dedica a anunciar a todos que ha visto al Mesías”.

“Esto también es una preciosa lección para nosotros, viendo, encontrándonos con el rostro del Cristo, anunciando a los demás. En toda vocación hay una misión. Vuestros carismas, los distintos carismas de vuestra vida consagrada, todos son carismas en orden a una misión (…) para dar frutos abundantes” animó el obispo.

El obispo remarco "lo importante que sois para este sur de Madrid, enorme vuestra presencia, vuestra misión, vuestro carisma, vuestro servicio. Si faltarais vosotros, la Iglesia perdería en belleza, perdería en riqueza”.

“Me gustaría hacer una llamada a vosotros, como hago también a toda la Iglesia que el Señor me ha encomendado. Hoy, queridos hermanos consagrados, queridas hermanas consagradas, la Iglesia y el mundo necesitan el testimonio de nuestra unidad” subrayó.

“Somos una iglesia diocesana. Una iglesia diocesana enriquecida por los distintos carismas de la vida consagrada, del sacerdocio ministerial, del laicado, de tantas y tantas personas que en cualquier rincón de nuestra diócesis trabajan por el reino de Dios. Rezan cada día, como rezamos todos al mismo Padre. Por eso yo, con toda la humildad del mundo, pero también con toda la fuerza que me es posible, yo quisiera que vosotros, como vida consagrada, todos, como Iglesia, viviéramos de corazón y expresáramos la unidad hoy tan necesaria” concluyó D. Ginés.

Después de la homilía los consagrados renovaron sus votos delante del obispo.

Al final de la celebración el presidente diocesano de Confer, José Miguel Sopeña, también quiso dirigir unas palabras a la Asamblea, en las que dio algunos avisos y agradeció la presencia de los consagrados y del obispo.

 

2 de febrero 2024 Vida Consagrada Catedral D. Ginés