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DIA  INTERNACIONAL  DE  LAS  EMPLEADAS  DE  HOGAR  

El próximo 30 de marzo, se va a celebrar el día Internacional de las Empleadas de hogar, un día dedicado a uno de los sectores de trabajadoras donde más se sufre la injusticia laboral, puesto que aún hoy no tienen los mismos derechos laborales que el resto de trabajadores de otros ámbitos.

Según los datos estadísticos en este colectivo (90% son mujeres) no es obligatorio un contrato por escrito, tienen jornadas de más de 10 horas diarias y en muchos casos no se les aplica su derecho a un descanso continuado semanal. Sus salarios en demasiadas ocasiones no llega al mínimo interprofesional (641, 40 € mes). No tienen derecho a prestación por desempleo y, en la mayoría de los casos (aproximadamente en un 65%), están en la economía sumergida por no estar dadas de alta en ningún Régimen de la Seguridad Social.

Es una situación de dolor en la que la Iglesia de la Diócesis de Getafe quiere tomar parte levantando la voz en su favor, denunciando la situación de pobreza, de extrema precariedad e injusticia en la que viven, porque un trabajo en el que no es respetado el trabajador, que no permite satisfacer las necesidades básicas de las familias, que no asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubliación no se puede considerar un trabajo humano. "Los pobres son en muchos casos el resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano, bien porque se limitan sus posibilidades (desocupación subocupación)", bien porque se devalúan los derechos que fluyen del mismo, especialmente el justo salario a la seguridad de la persona trabajador y de su familia. (Cf. Cáritas in veritate, 63 y Laborem exercens 8)                                             

Es urgente pues continuar la tarea de lucha por la justicia en nuestras casas, Parroquias, lugares de trabajo en las organizaciones en las que participamos y en todos los ambientes, para que no se reproduzcan estas situaciones de dolor, injusticia y explotación.

La sociedad necesita cristianos con los brazos levantados hacia Dios en oración y encarnados en las realidades de los que sufre las injusticias, para que, compadeciéndonos con ellos y uniéndonos a su suerte, así juntos y conscientes de que el Amor lleno de Verdad es el motor del auténtico desarrollo, trabajemos por la anticipación del Reino.

Con mi afecto y bendición,

Joaquín  Mª  López  de  Andujar  y  Cánovas  del  Castillo  
Obispo  de  Getafe  

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